Enfermedades Profesionales: Reclamo ante la ART en Mendoza

Enfermedades Profesionales: Reclamo ante la ART en Mendoza

Si tu trabajo te generó una dolencia o enfermedad, la ART te debe una indemnización. Te ayudamos a reclamarla.

Si tu trabajo te generó una dolencia o enfermedad, la ART te debe una indemnización. Te ayudamos a reclamarla.

Especialista en ART conversando con cliente por celular
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No todos los problemas de salud vinculados al trabajo aparecen de un día para el otro. Muchas dolencias se desarrollan de forma gradual, como consecuencia de años de exposición a determinadas condiciones laborales: esfuerzo físico repetitivo, ruido, sustancias químicas, posturas forzadas o estrés sostenido. Cuando esa dolencia tiene origen en el trabajo, se la denomina enfermedad profesional, y también genera derecho a una indemnización por parte de la ART.

Accidente de trabajo y enfermedad profesional: la diferencia clave

Un accidente de trabajo es un hecho súbito y violento (una caída, un golpe, un esfuerzo puntual que genera una lesión inmediata). Una enfermedad profesional, en cambio, es un proceso gradual: se desarrolla con el tiempo, como consecuencia de las condiciones en que se presta el trabajo. Esta diferencia no es solo conceptual: también puede influir en cómo se prueba el origen laboral de la dolencia, ya que en las enfermedades suele requerirse acreditar el nexo entre la tarea desempeñada y el cuadro de salud.

El listado oficial de enfermedades profesionales

Existe un listado de enfermedades reconocidas como profesionales, que asocia determinadas patologías con determinadas actividades o agentes de riesgo. Algunos ejemplos frecuentes:

  • Lumbalgias y hernias de disco, vinculadas a tareas de esfuerzo físico, movimiento repetitivo de cargas o posturas forzadas.

  • Hipoacusia (pérdida de audición), asociada a la exposición prolongada a ruido en el ambiente laboral.

  • Enfermedades respiratorias, derivadas de la exposición a polvo, químicos o sustancias tóxicas.

  • Patologías de la piel, por contacto con determinados agentes irritantes o alérgenos.

Si tu dolencia y tu actividad laboral coinciden con las asociaciones del listado oficial, el camino del reclamo suele ser más directo, aunque siempre requiere de la documentación médica correspondiente.

¿Y si mi enfermedad no está en el listado?

Este es un punto importante que muchos trabajadores desconocen: una enfermedad no incluida en el listado oficial no queda automáticamente sin cobertura. Existe un mecanismo especial para que la Comisión Médica evalúe, caso por caso, si una dolencia no listada tiene, sin embargo, origen exclusivo y directo en el trabajo. Este camino requiere más prueba (informes médicos, descripción detallada de las tareas y condiciones laborales), pero está disponible y puede representar la diferencia entre quedar sin indemnización o acceder a ella.

Estrés laboral y patologías psiquiátricas (burnout)

Un ángulo cada vez más relevante y todavía poco conocido: ciertas patologías psiquiátricas derivadas de las condiciones de trabajo (como cuadros de estrés laboral crónico o burnout) pueden, en determinadas circunstancias, ser reconocidas como enfermedades vinculadas al trabajo. Se trata de reclamos que requieren un análisis médico y legal más detallado, dado que no siempre están incluidos de forma expresa en el listado tradicional, pero que cada vez tienen mayor desarrollo en la práctica y la jurisprudencia. Si sentís que tu salud mental se vio afectada por las condiciones o la carga de tu trabajo, es un tema que merece una consulta puntual.

Qué necesitás para iniciar el reclamo

  • Informes y estudios médicos que describan tu dolencia actual.

  • Una descripción lo más detallada posible de tus tareas habituales y de las condiciones en que las realizás (o realizabas).

  • Recibos de sueldo y antigüedad en el puesto o actividad vinculada a la dolencia.

  • Cualquier constancia previa de consultas médicas relacionadas con el cuadro (aunque no hayan sido, en su momento, denunciadas como laborales).

Trabajamos sin riesgo económico para vos

Entendemos que reclamar por una enfermedad, muchas veces silenciosa durante años, no es sencillo. Por eso el estudio absorbe los gastos de gestión y de peritajes médicos necesarios, y trabajamos junto a profesionales de la salud para acreditar correctamente el origen laboral de tu dolencia y el porcentaje real de incapacidad. Solo cobramos honorarios si tu reclamo prospera.

Cómo iniciar tu reclamo, en 3 pasos

  1. Contame tu dolencia y desde cuándo la venís padeciendo.

  2. Describime tus tareas y condiciones de trabajo, actuales o de tu actividad anterior si ya no estás en ese puesto.

  3. Evaluamos junto a peritos médicos si existe nexo con tu actividad laboral y qué reclamo corresponde iniciar.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre un accidente de trabajo y una enfermedad profesional? El accidente es un hecho súbito y violento; la enfermedad profesional es un proceso gradual derivado de las condiciones en que se desarrolla el trabajo. Ambos generan derecho a indemnización, aunque la forma de probar el origen laboral puede variar.

¿Qué pasa si mi enfermedad no está en el listado oficial? Existe un mecanismo para que la Comisión Médica evalúe, caso por caso, si una enfermedad no listada tiene origen exclusivo y directo en el trabajo. Requiere más prueba, pero es un camino disponible.

¿El estrés laboral puede considerarse una enfermedad profesional? Ciertas patologías psiquiátricas vinculadas a las condiciones de trabajo pueden ser evaluadas en este sentido, aunque cada caso requiere un análisis médico y legal particular.

¿Puedo reclamar si ya no trabajo en el lugar donde se originó la enfermedad? Sí, puede corresponder un reclamo aunque ya no estés en ese puesto o empresa, siempre que se acredite el vínculo entre la dolencia y las tareas realizadas en su momento.

¿Qué documentación necesito para empezar? Principalmente, informes médicos actuales, una descripción de tus tareas habituales y, de ser posible, antecedentes de consultas médicas previas relacionadas con el cuadro.

¿Cuánto tiempo tengo para reclamar? Los plazos pueden variar según el tipo de dolencia y el momento en que se determinó su origen laboral. Es recomendable no dejar pasar el tiempo y consultar apenas surja la duda.


Si tu trabajo te generó una dolencia o enfermedad, no asumas que no tiene solución. Contame tu situación y evaluamos juntos si te corresponde una indemnización.

Quiero que evalúen mi caso

No todos los problemas de salud vinculados al trabajo aparecen de un día para el otro. Muchas dolencias se desarrollan de forma gradual, como consecuencia de años de exposición a determinadas condiciones laborales: esfuerzo físico repetitivo, ruido, sustancias químicas, posturas forzadas o estrés sostenido. Cuando esa dolencia tiene origen en el trabajo, se la denomina enfermedad profesional, y también genera derecho a una indemnización por parte de la ART.

Accidente de trabajo y enfermedad profesional: la diferencia clave

Un accidente de trabajo es un hecho súbito y violento (una caída, un golpe, un esfuerzo puntual que genera una lesión inmediata). Una enfermedad profesional, en cambio, es un proceso gradual: se desarrolla con el tiempo, como consecuencia de las condiciones en que se presta el trabajo. Esta diferencia no es solo conceptual: también puede influir en cómo se prueba el origen laboral de la dolencia, ya que en las enfermedades suele requerirse acreditar el nexo entre la tarea desempeñada y el cuadro de salud.

El listado oficial de enfermedades profesionales

Existe un listado de enfermedades reconocidas como profesionales, que asocia determinadas patologías con determinadas actividades o agentes de riesgo. Algunos ejemplos frecuentes:

  • Lumbalgias y hernias de disco, vinculadas a tareas de esfuerzo físico, movimiento repetitivo de cargas o posturas forzadas.

  • Hipoacusia (pérdida de audición), asociada a la exposición prolongada a ruido en el ambiente laboral.

  • Enfermedades respiratorias, derivadas de la exposición a polvo, químicos o sustancias tóxicas.

  • Patologías de la piel, por contacto con determinados agentes irritantes o alérgenos.

Si tu dolencia y tu actividad laboral coinciden con las asociaciones del listado oficial, el camino del reclamo suele ser más directo, aunque siempre requiere de la documentación médica correspondiente.

¿Y si mi enfermedad no está en el listado?

Este es un punto importante que muchos trabajadores desconocen: una enfermedad no incluida en el listado oficial no queda automáticamente sin cobertura. Existe un mecanismo especial para que la Comisión Médica evalúe, caso por caso, si una dolencia no listada tiene, sin embargo, origen exclusivo y directo en el trabajo. Este camino requiere más prueba (informes médicos, descripción detallada de las tareas y condiciones laborales), pero está disponible y puede representar la diferencia entre quedar sin indemnización o acceder a ella.

Estrés laboral y patologías psiquiátricas (burnout)

Un ángulo cada vez más relevante y todavía poco conocido: ciertas patologías psiquiátricas derivadas de las condiciones de trabajo (como cuadros de estrés laboral crónico o burnout) pueden, en determinadas circunstancias, ser reconocidas como enfermedades vinculadas al trabajo. Se trata de reclamos que requieren un análisis médico y legal más detallado, dado que no siempre están incluidos de forma expresa en el listado tradicional, pero que cada vez tienen mayor desarrollo en la práctica y la jurisprudencia. Si sentís que tu salud mental se vio afectada por las condiciones o la carga de tu trabajo, es un tema que merece una consulta puntual.

Qué necesitás para iniciar el reclamo

  • Informes y estudios médicos que describan tu dolencia actual.

  • Una descripción lo más detallada posible de tus tareas habituales y de las condiciones en que las realizás (o realizabas).

  • Recibos de sueldo y antigüedad en el puesto o actividad vinculada a la dolencia.

  • Cualquier constancia previa de consultas médicas relacionadas con el cuadro (aunque no hayan sido, en su momento, denunciadas como laborales).

Trabajamos sin riesgo económico para vos

Entendemos que reclamar por una enfermedad, muchas veces silenciosa durante años, no es sencillo. Por eso el estudio absorbe los gastos de gestión y de peritajes médicos necesarios, y trabajamos junto a profesionales de la salud para acreditar correctamente el origen laboral de tu dolencia y el porcentaje real de incapacidad. Solo cobramos honorarios si tu reclamo prospera.

Cómo iniciar tu reclamo, en 3 pasos

  1. Contame tu dolencia y desde cuándo la venís padeciendo.

  2. Describime tus tareas y condiciones de trabajo, actuales o de tu actividad anterior si ya no estás en ese puesto.

  3. Evaluamos junto a peritos médicos si existe nexo con tu actividad laboral y qué reclamo corresponde iniciar.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre un accidente de trabajo y una enfermedad profesional? El accidente es un hecho súbito y violento; la enfermedad profesional es un proceso gradual derivado de las condiciones en que se desarrolla el trabajo. Ambos generan derecho a indemnización, aunque la forma de probar el origen laboral puede variar.

¿Qué pasa si mi enfermedad no está en el listado oficial? Existe un mecanismo para que la Comisión Médica evalúe, caso por caso, si una enfermedad no listada tiene origen exclusivo y directo en el trabajo. Requiere más prueba, pero es un camino disponible.

¿El estrés laboral puede considerarse una enfermedad profesional? Ciertas patologías psiquiátricas vinculadas a las condiciones de trabajo pueden ser evaluadas en este sentido, aunque cada caso requiere un análisis médico y legal particular.

¿Puedo reclamar si ya no trabajo en el lugar donde se originó la enfermedad? Sí, puede corresponder un reclamo aunque ya no estés en ese puesto o empresa, siempre que se acredite el vínculo entre la dolencia y las tareas realizadas en su momento.

¿Qué documentación necesito para empezar? Principalmente, informes médicos actuales, una descripción de tus tareas habituales y, de ser posible, antecedentes de consultas médicas previas relacionadas con el cuadro.

¿Cuánto tiempo tengo para reclamar? Los plazos pueden variar según el tipo de dolencia y el momento en que se determinó su origen laboral. Es recomendable no dejar pasar el tiempo y consultar apenas surja la duda.


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Quiero que evalúen mi caso

Abogada experta Pamela Luna en Mendoza

Dra. Pamela Luna

Hablemos de tu caso

Elegí la forma que te resulte más cómoda. Te respondemos en menos de 2 horas.

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